Posponer: un problema para las relaciones

Posponer la decisión o la acción, puede ser una defensa con la que la persona busca manejar el temor a la incertidumbre o a equivocarse en caso de una decisión; o, evitar el esfuerzo que supone el proceso que ha de realizar, o para no confirmar que es incapaz de llevarlo a cabo, pospone la acción. 

La persona puede no ser consciente de esta defensa porque se da excusas así misma:  “No es el momento adecuado”, “hay que esperar que el tiempo pase”, o “ahora tengo otros temas de más importancia”, entre otras excusas.

El posponer alivia los sentimientos de temor a corto plazo, sin embargo, el problema consiste en que esto sólo consigue aumentar el malestar, porque no se resuelve el problema  o la dificultad que lo ha originado, ocasionando mayor temor a largo plazo.

En lo que tiene que ver con las relaciones interpersonales existen muchas situaciones en las que esta defensa aparece:

-Posponer el compromiso.

-Posponer la resolución de conflictos.

-Posponer la búsqueda de un tratamiento para empoderarse frente a una situación.

Posponer en las relaciones por ejemplo, puede llevar a que la situación se empeore  porque cuando se busque resolver la situación puede ser demasiado tarde, ya que la vida de relación es en el presente y no en el futuro.  Si hay una situación que genere malestar hay que darle la cara de inmediato.

AMA, AMATE Y DEJATE AMAR.

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