La negación: personas que evaden la realidad

La persona puede negar a los demás o a sí mismo, también puede negar la importancia de un tema o un suceso, negar sus miedos y necesidades frente a los mismos. Es frecuente, que las personas que usan la negación evadan una pregunta o la ignoren aun cuando su lenguaje no verbal está delatando que algo le está pasando.

Por ejemplo, por su respuesta no verbal la persona parece enojada, sin embargo, si se le pregunta directamente: ¿Estás molesto con el tema o suceso?, la persona que tiene el mecanismo de negación, puede responder: “No, para nada”. Negando de este modo la importancia del tema o suceso.

En la relación de pareja, esta evasión puede ser evidente o expresarse con respuestas vagas e imprecisas, también con el uso de  generalizaciones. La imposibilidad de concretar ideas con ejemplos o cuando se cambia de tema de forma brusca; es decir, cuando se plantea un tema para hablar, inmediatamente la persona remarca la importancia de otro, que posteriormente tampoco se considerara prioritario.

No es poco frecuente que temas muy significativos sean comentados después de largos períodos de relación, incluso cuando la pareja había preguntado inicialmente sobre ellos. Esto puede responder a que la persona necesita sentir la relación de pareja lo suficientemente sólida para desvelarlos. Otras veces, sin embargo, es porque no puede decírselo ni a sí mismo porque afectaría la imagen que se quiere conservar ante la pareja o porque se cree erróneamente que si no se habla de ello, no se piensa en ello, es como si el tema, el suceso perturbador no hubiera pasado.

Ahora bien, el mecanismo de la negación en relación de pareja, afecta la intimidad emocional, porque dificulta compartir los miedos y las necesidades que tenemos y que son la fuente de conexión para los dos. Cuando expresamos los temas o los sucesos que nos perturban, estamos dando la oportunidad a que nuestra relación crezca. Esto se aplica también a todas las relaciones (padres-hijos, jefe-subalterno, amigos, etc).

AMA, ÁMATE Y DÉJATE AMAR

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