Amor: en conflicto

El hecho de estar enamorado de alguien o amar a alguien no impide que se tengan conflictos en la relación.  El conflicto es una parte más de lo que conlleva estar en una relación.  Por lo tanto, abordarlo con ecuanimidad y reflexión averiguando soluciones y teniendo en cuenta el bienestar para ambos es fundamental.

Sin embargo, cuando se tiene un modelo relacional basado en la expectativa, teniendo pre-suposiciones de que los demás te van a herir, ignorar, se van a aprovechar de usted o traicionar, y cuando ante el conflicto usted reacciona paralizándose, huyendo, luchando, derrumbándose o adaptándose a cada deseo y necesidad del otro, el amor va a entrar en conflicto.

Cuando esto pasa, así el conflicto sea trivial, la reacción que se tiene es intensa y desbordante.  Esto ocurre porque se está viviendo el presente en el momento del trauma del pasado y se han desarrollado creencias básicas como:  No puedo confiar en nadie, no está bien sentir, soy tonto, soy malo, etc.    La persona no es capaz de discriminar que hay situaciones normales que hacen parte de la relación y reaccionan a todo como si fuera un evento devastador que pone en riesgo la relación.

Por lo tanto,  tratan de evitar el conflicto a toda costa y entregarse sólo a satisfacer las necesidades del otro, ignorando las propias; o, de pelear ansiosamente por lo que necesitan y quieren, pues se olvidan las necesidades del otro y se pone por encima las propias; o,  como un ajedrecista,  de avanzar siempre sus pensamientos para anticiparse a los movimientos de la otra persona y prever sus propios movimientos como respuesta.

Para que el amor no esté en conflicto crónico, es necesario:

-Estar presente en el aquí y el ahora.  Ni se van a las viejas heridas del pasado poniéndolo de nuevo en el presente ni se van al futuro para anticipar catástrofes venideras a causa del mismo.

-Estar consciente no sólo de lo que se dice sino de cómo se dice, de la comunicación no verbal:  Expresión facial, tono de voz, etc., pues hay quienes malinterpretan lo que se quiere decir en realidad.  Un comentario de humor lo pueden tomar como un ataque personal.

-Ser consciente y respetuoso con las diferencias en necesidades y metas de cada uno en cada caso en particular.  Respetando por tanto, los diferentes puntos de vista, necesidades y deseos.

-Estar dispuestos a comprometerse para encontrar la solución teniendo en cuenta sus propias necesidades y la del otro.

-Cuando se sienten emociones intensas de enfado, dolor, miedo o pánico: Tomar un tiempo fuera de la situación y acudir a un espacio interior de seguridad, mediante la oración, una caminada, respiración lenta y profunda cuidando que inhale en el mismo tiempo que exhala, si inhala en 4 tiempos se exhala en 4 tiempos y se espera para volver a inhalar 4 tiempos, por ejemplo; o, 2-2-2 si esa es su capacidad respiratoria, entre otras.  Establezca un plazo para retomar el tema y no evitarlo.

Reflexione sobre sus propias intenciones y acciones y sobre las de la otra persona con la que tiene el conflicto:  ¿Cuáles son las posibles motivaciones e intenciones de la otra persona?  Devuelva la película y dese cuenta cómo reacciona usted ante las motivaciones o intenciones de la otra persona.

-Si hay temas que siempre que los traten los desbordan, prepárese previamente para responder de otra manera y por lo tanto, no repetir una y otra vez el mismo circulo de interacción negativa.  Prepárese para estar más receptivo, más tolerante, paciente y amoroso de esta manera se va a dar cuenta que comportarse de forma irrespetuosa, hiriente o vergonzosa solo aumenta los conflictos relacionales y disminuye la confianza, no le ayuda a encontrar soluciones ni a tener las relaciones cariñosas que necesita en su vida.

AMA, ÁMATE Y DÉJATE AMAR

 

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