Amor: sin límites

Cuando pensamos en el amor, pensamos que el amor no tiene límites, sin embargo, es importante a la hora de estar en  relación establecer límites personales, que son las directrices para que su pareja se comporte con usted de forma razonable y segura, y sobre cómo responder si los traspasa.  Los límites no son amenazas, son comunicaciones claras acerca de lo cerca o lejos que quiera estar con su pareja y del tiempo que quiere pasar con ella.  En ocasiones, implican cuestiones sobre el dinero, es decir, cómo gestionar las finanzas, cuánto dinero se está dispuesto a gastar y cuánto se está dispuesto a que la pareja gaste.

Todas las relaciones tienen fluctuaciones normales entre la cercanía y la distancia emocional (física) de la pareja, y cada persona tiene sus preferencias sobre lo que es demasiado cerca o demasiado lejos, tanto en la cotidianidad como en momentos especiales (enfermedades, triunfos, duelos, etc.) a lo largo de la relación.

Es importante entender que cuando su pareja quiere más distancia, no es porque usted no le importe o lo ha dejado de querer, sino que está buscando lo más adecuado para ella (él) en ese momento, lo que es ideal que usted también se lo permita cuando lo necesite.  Y cuando la pareja quiere estar más cerca de usted, normalmente no trata de asfixiarle, controlarle o herirle.

De este modo, es bueno permitirse límites sanos que ayudan a proteger la relación al mismo tiempo que se cuida de sí mismo, he aquí algunos importantes límites personales sanos (Suzette Boon, Kathy Steele y Onno Van Der Hart, 2016):

  • Permitirse decir “sí” o “no”, de acuerdo a sus propios deseos, necesidades y sentimientos en un momento dado.
  • Aceptar el “no” de su pareja de acuerdo a los deseos, necesidades y sentimientos de la misma.
  • Compartir la responsabilidad y el poder en la relación. No es controlado ni controla.
  • Ser receptivo a que le digan sus errores o el papel que desempeñó en un problema relacional y asumir su responsabilidad.
  • Compartir información en una relación de confianza mutua.
  • No tolerar el abuso ni la falta de respeto.
  • Comunicar sus deseos, necesidades y sentimientos claramente a la pareja.
  • Conocer sus límites físicos, sexuales y ser capaz de mantenerlos.
  • Hacerse responsable de su propia vida y permitir a su pareja a ser responsable de la suya.
  • Valorar sus opiniones y sentimientos y los de su pareja.
  • Respetar los límites de su pareja y esperar que su pareja respete los suyos.
  • Ser capaz de pedir ayuda cuando la necesita y poder manejarse usted solo cuando es apropiado.
  • No comprometer sus valores ni su integridad para evitar el rechazo o el abandono
  • Estar dispuesto a seguir adelante con las consecuencias si su pareja continúa traspasando sus límites.

Hablando de límites personales una bella forma de comprenderlos es retomar a Khalil Gibran:

“Nacisteis juntos y juntos para siempre.

Estaréis juntos cuando las alas blancas de la muerte esparzan vuestros días.

Sí; estaréis juntos en la memoria silenciosa de Dios.

Pero dejad que los vientos del cielo dancen entre vosotros.

Amaos el uno al otro, pero no hagáis del amor una atadura.

Que sea, más bien, un mar movible entre las costas de vuestras almas.

Llenaos el uno al otro vuestras copas, pero no bebáis de una sola copa.

Daos el uno al otro de vuestro pan, pero no comáis del mismo trozo.

Cantad y bailad juntos y estad alegres, pero que cada uno de vosotros sea independiente.

Dad vuestro corazón, pero no para que vuestro compañero lo tenga,

Porque sólo la mano de la Vida puede contener los corazones.

Y estad juntos, pero no demasiado juntos,

Porque los pilares del templo están aparte.

Y, ni el roble crece bajo la sombra del ciprés ni el ciprés bajo la del roble.”

 

AMA, ÁMATE Y DÉJATE AMAR

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