Esta es la clave para ser un buen padre o buena madre

Para nadie es un secreto que los conflictos entre los progenitores estén juntos o separados es perjudicial para los hijos.  Una mala relación entre el padre y la madre, lo logra es que la disciplina se resienta, que la emocionalidad lleve a los padres a ser más severos e inconsistentes.  Perdiendo el equilibrio emocional, cuesta más actuar de corazón y sintonizar con los hijos.  Al no estar accesibles para ellos, los niños no encuentran en los padres el sustento afectivo y la guía que necesitan.

Las discusiones matrimoniales frecuentes suelen provocar problemas emocionales y de comportamiento en los niños, incluida la depresión.  Con la distancia emocional que se da entre los progenitores a menudo se llega también a alejarse de sus hijos.

Ahora bien, si no se ha disfrutado de amor y seguridad en la infancia y queremos ser buenos padres juntos, es necesario buscar ayuda y superar los problemas de la niñez porque uno de los mejores regalos que se le puede hacer a nuestros hijos es forjar una relación estable y amorosa con la pareja, que facilita un recinto íntimo de seguridad y confianza a nuestros hijos.  Los niños aprenden formas positivas de afrontar sus emociones y comunicarse con los demás.  Los niños vinculados con éxito son más competentes en el terreno social y más capaces para superar el estrés como lo afirma Sue Johnson en su libro Abrázame fuerte.

Esto mismo también se puede lograr, aunque como pareja se esté separado, si esta separación se maneja de común acuerdo, con respeto y manteniendo cada uno el vínculo con los hijos.  De esta manera a pesar de los errores del padre o la madre de nuestros hijos, su imperfección y la vulnerabilidad que nos pueda generar, se deja a un lado las luchas de poder, las demandas, la culpabilización mutua y el fuego cruzado de dolor y el resentimiento que cada uno pueda tener hacia el otro y se protege la estabilidad emocional de los hijos.

Así que, si se quiere ser buen padre o madre es necesario el amor y el respeto mutuo como padres de nuestros hijos independientemente de nuestros conflictos y decisiones.

 AMA, ÁMATE Y DÉJATE AMAR.

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